Latest news
24/09/14
Noticia de sobresaliente para arriba: los hermanos Alvin, Dave y Phil, aquellos pioneros del americana desde los tiempos de los recordados The Blasters, ofrecerán tres conciertos del 5 al 8 de noviembre (Madrid el día 5, Gijón el 7 e Irún el 8, respectivamente) para presentarnos su nuevo disco, “Common Ground: Dave Alvin & Phil Alvin Play And Sing The Songs Of Big Bill Broonzy”. Decimos que el tour (una coproducción de Heart Of Gold y Houston Party) es de sobresaliente para arriba porque se trata del primer álbum que publican juntos en casi treinta años, porque encima vendrán acompañados de su banda, The Guilty Ones (serán cinco sobre el escenario), y porque, en resumen, no todos los días se puede escuchar a este par de rockeros con hechuras de John Wayne en la película “Río Rojo” poner sobre la mesa su admiración por otro de los grandes, el bluesman Big Bill Broonzy, quien tanto les marcó cuando empezaban. En su nuevo trabajo los blues de Broonzy reciben el Tratamiento Alvin: dosis de rockabilly, rugidos de Stratocaster y esa contundencia eléctrica (bien templada, pero embravecida) de la que este par de californianos siempre ha hecho gala. La misma convicción que les ha llevado a ser considerados en las enciclopedias una pareja clave en la recuperación moderna de los géneros vernáculos estadounidenses. Revisemos su historia (de la misma manera que ellos también lo harán en sus directos, porque, claro está, no solo tocarán temas de Broonzy): fundaron los tradicionalistas The Blasters en 1979, en plena explosión del punk-rock, entre cuyos seguidores californianos, en especial los de X, encontraron un fiel nicho de fans gracias a la robustez de su sonido. Unos The Clash sin Jamaica ni okupas, más a lo John Ford. El grupo finalizó su magisterio en 1986 y estableció el canon de mucho americana salido en los 90, en especial la facción más conectada con el rockabilly por un lado y el rhythm'n'blues por la otra. Lo segundo lo aprendieron los Alvin de ídolos como T-Bone Walker y Lee Allen. Pero también de Big Bill Broonzy, su principal referente para el blues rural. De ahí lo simbólico de que sea su repertorio el que sella este excitante regreso conjunto (que ya se intuyó cuando en el último disco de Dave Alvin, “Eleven/Eleven”, de 2011, compartieron un tema). Aunque cada uno de los dos se ha establecido por su cuenta, en especial Dave, cuya carrera en solitario, que empezó en 1987 y supera la docena de títulos, es reverenciada por todos los conocedores de la materia, ver a los dos juntos eleva la expectación. Un notición, vamos.
23/02/21